WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, no descarta que en su país pueda concretarse una masacre como la ocurrida en Noruega, donde un solo atacante (el confeso Anders Behring Breivik, aparentemente sin cómplices ni contactos) asesinó a 77 personas.
En entrevista con el canal de noticias por cable CNN, Obama dijo que ese tipo de personas, que actúan bajo la figura del lobo solitario, son difíciles de rastrear. "Debemos estar siempre atentos; no bajaremos nunca la guardia, está en la naturaleza de nuestra tarea", afirmó, especialmente en el décimo aniversario de los ataques a las Torres Gemelas, del 11 de septiembre de 2001.
De hecho, el mandatario norteamericano consideró a esas acciones aisladas como el mayor peligro, mayor aún al de una espectacular acción de Al Qaeda, a la que se considera fuertemente debilitada, más aún desde mayo, con la muerte de su creador, Osama bin Laden.
"El escenario más probable contra el que tenemos que protegernos ahora resulta más una operación solitaria que un gran ataque terrorista bien coordinado. Cuando hay una persona que está loca o impulsada por una ideología de odio, puede hacer mucho daño y es mucho más difícil de localizar", destacó, al tiempo que calificó de "progreso extraordinario" la desintegración de la red terrorista, que tendría mucho menor capacidad operativa desde la desaparición física de su fundador.
El nuevo líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, viene multiplicando las declaraciones en internet, pero no tiene el carisma de su predecesor.
El profesor del Instituto de Ciencias Políticas de París, Jean-Pierre Filiu, remarcó que sólo la rama yemení de la red (Al Qaeda para la Península Arábiga) reconoció explícitamente su función de conductor, mientras que los iraquíes y los miembros de Al Qaeda en el Magreb Islámico (actúan en el norte de África) se limitaron a saludar su nombramiento. "Esto demuestra que persisten tensiones muy fuertes en el movimiento yihadista", agregó el experto.
"El núcleo central de la red está contra las cuerdas. Nunca estuvieron tan débiles como ahora", estimó el ex director del Centro Nacional de Antiterrorismo estadounidense, Michael Leiter. Pero consideró que las distintas organizaciones siguen estando en condiciones de realizar acciones armadas en ciertos territorios bajo su control militar. "La amenaza cambió. No tiene las mismas proporciones que en 2001, pero no se necesita llegar a tanto para provocar un impacto enorme en un país o un efecto geopolítico. Miren la tragedia en Noruega; pequeños acontecimientos pueden tener un impacto estratégico", puntualizó. (Especial-DPA-AFP-Reuters)